miércoles, 16 de agosto de 2017

esperamos demasiado del mundo

I.
Amanecí melancólico
(el trabajo me pone así)
espero el mundo sea algo mejor
cuando cruces

hoy
guerras,
hambres,
asesinatos,
y violaciones
engrosan la lista de las cosas que a los padres no nos gusta
mencionar (o recordar
a mitad de la noche
despiertos en medio de un sueño,
anhelando el pecho materno,
tinieblas)

La oscuridad está acá.

Somos parte de ese monstruo
que a juega a devorarse a si mismo.

Siento decirte que,
por como están las cosas, repito,
deberás definir amor y crueldad
felicidad y depresión,
Espero, aún, que algunas de estas palabras, de nuestras palabras
caigan en el olvido,
o bien,
sean debidamente clausuradas.

Por último:
es difícil evitar el sufrimiento
(un monstruo que lame cuchillos con placer)
pero,
como dice tu madre,
a diferencia del dolor, el sufrimiento
es opcional.

II.
(por) Ser,
solo puedo ofrecerte mis manos,
mi pequeña memoria,
mi disposición a escuchar tu llanto,
mi paciencia que hoy tu hermana día a día entrena y extiende
una cama cómoda, comida, agua, calor humano 
y la dudosa posibilidad de un cielo azul
abro los brazos
y enmudezco.

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