sábado, 19 de agosto de 2017

A.M.I.G.O.S.

I

Están sentados tomando café. Ross, que está en el sillón de la derecha, cuenta algo aburrido sobre su trabajo, algo sobre dinosaurios, huesos, millones de años atrás, una pieza que determinó diferencias evolutivas entre especies similares. Ante los ronquidos de Joey que se balancea en una de las sillas, Ross lo compara con un neardenthal (Y así es como se escucha un hombre neardenthal). Phoebe lo interrumpe con un comentario mordaz a la vez que inocente directo al ego del doctor Geller (Al menos el es un hombre de verdad). Silencio. Mónica abre la conversación recordándoles la proximidad del cumpleaños de Rachel. Acuerdan con desgano que irán a cenar a un lugar elegante. Chandler mira a todos como si no los soportará, toma cantidades descomunales de café, acomoda el cuello de su camisa constantemente, cambia de posición, suda, cuenta le mismo chiste una y otra vez (porqué el pato Donald usa toalla al salir de la ducha pero nunca usa pantalones), se limpia la nariz constantemente, babea, su boca se pone lechosa mientras piensa en café en un río de café, en café saliendo por sus orejas. Ross ordena a Rachel que le traiga un yogur helado,. Mónica golpea a Chandler en la espalda, pero el tipo simplemente no se detiene. El pato Donald, la toalla, la ausencia de pantalones. Joey aprovecha el desastre y devora todo lo que hay en la mesa. Mónica, desesperada, eleva su voz, intentando organizar el cumpleaños de su amiga. Ross le ordena a Rachel que le traiga sushi. Ross le ordena a Rachel que le traiga pastel de jaiba. Rachel llora (en realidad pone sus manos sobre su rostro, cubriendo sus ojos, fingiendo un lastimero llanto). Se tambalea, parece que va a derrumbarse. Los pezones de Rachel. Phoebe se levanta, se pueden callar por la cresta, miren lo que le están haciendo a Chandler (Chandler muerde su brazo, sangra). Risas.

Donald Trump entra al café. Risas, vítores. Mira a Chandler y Mónica y dice algo sobre un ascensor. Los aludidos se miran con incomodidad. Joey lo entiende, se tapa la boca. Chandler hace una mueca. Phoebe no puede creer que hayan apoyado al supremacista blanco. Risas. La rubia se lanza sobre el presidente y lo golpea con su guitarra. Más risas. Trump cae detrás del sofa. Se ve un charco de sangre y algunos de sus sesos. Phoebe jadea. Ross convulsiona, lleva su mano empuñada a su boca, intenta aguantar, lo intenta con fuerza, pero no es suficiente, vomita. Mónica le dice que sea un hombre, que se detenga. Vamos! El vómito de Ross se torna rojizo. Es sangre. Se cae de espaldas, se ahoga. Gunther sonríe, esconde un frasco de color ámbar y se acerca a Rachel. La toma por el brazo y la arrastra a la puerta detrás del cuerpo de Ross que ha dejado de respirar. Joey comienza a vomitar. Su vómito, principalmente comida, termina por ponerse rojizo. Joey cae de espaldas. Antes de abrir la puerta, Gunther besa a Rachel. Es un beso lento y asqueroso, comandado por una lengua torpe y babosa. Abre la puerta de una patada. Descienden. Risas, aplausos. Chandler aparta las cosas de la mesa. Saca cocaína. Jala, jala, jala. ¿Podría estar más duro?, grita mientras las venas de su cuello y rostro se hinchan.

En la escena final, Phoebe toca su guitarra ensangrentada. La canción es sobre los hediondos sesos de Trump, su peinado ridículo y su temperamento irascible. Mónica saca de su cartera un par de guantes de goma y una esponja, limpia, acomoda los cuerpos de Joey y Ross en sus respectivos lugares. Mira los sesos de Trump y suspira. Chandler corre en la calle. El pato Donald, el presidente Donald, repite incesantemente. Una de las venas de su cuello explota.



II

El siguiente capítulo es más largo. Una pareja afroamericana está sentada en el sofá principal. Insinúan un beso. Los amigos entran al café, discuten sobre el servicio de un restaurante que visitaron la noche anterior. Rachel dice que la comida era buena porque habían muchos chinos en el lugar, tal como tu dijiste Mónica. Era un restaurante italiano. Dije eso porque era un restaurante de comida china. Risas. Los pezones de Rachel. Miran a la pareja afroamericana despectivamente. Chandler les indica con la mano que deben irse (oh, no, no, no, no). Chandler hace una mueca.

Intro.

Joey seduce a una menor de edad. Chandler y Mónica miran un cuadro. Phoebe enseña técnicas sexuales a un mojigato Ross que no se atreve a decir clítoris. Rachel se pierde en una librería.



III

Phoebe está detenida por vender drogas. Oh no. Se repite la historia, les dice a sus amigos que la van a visitar a la cárcel. La canción del gato es sobre mi madre, sobre como estaba perdida y abandonada, maltratada y drogada, indiferente ante su propia aura de destrucción. Nunca fue su culpa. Finalmente se tuvo que hacer cargo de dos hijas que no eran suyas, mientras el amor de su vida volvía a serle esquiva. Y luego estaba este tipo que también se fue. No sé cuanto tiempo estuvo en esa cocina esperando a que este tipo volviera. Se rodeo de comida putrefacta. Úrsula iba y venía con la droga. Yo no podía hacer nada. Y su muerte nos dejo ese olor, una mezcla de olor a gas y carne podrida. ¿Han visto como se pudre la carne? Fue cuando retiraron su cuerpo que nos dimos cuenta que el refrigerador estaba malo. Casi no me puedo acercar a una cocina. El olor de la muerte está aquí, en mi nariz. Phoebe se desespera, su voz se pone aguda, sacude sus manos. El refrigerador era marca Regina. La gendarme se lleva a Phoebe. Boo, de Orange is the new black, abraza a Phoebe y la conduce al interior de la prisión (season 2, the lesbian wedding).

Risas.

Intro.

Hay un chiste sobre sexo: Rachel le recuerda a Chandler su impotencia sexual.

Toman café. Todos tiemblan, todos al borde del abismo. Los ánimos están por el suelo. No se soportan. La falta de química entre los amigos es obvia e inevitable. Quizás otro millón de dólares solucionaría las cosas, piensa Mónica. El ruido de las cucharas contra las tazas va en aumento. Un par de hombres conversan en la mesa detrás del sofá principal. Uno de ellos tuvo un sueño sobre Central Perk, sobre estar sentados ahí mismo, que unos tipos conversaban sobre algo pero lo cierto es que no conversaban sobre nada, torbellinos de palabras atropellándose unas a otras, para evitar el vacío de tomar café día tras día esperando algo como una chica ardiente o un hombre que no le tema al compromiso. Se toma la cabeza, llora.

Chandler cuenta un chiste sobre cerdos y el matrimonio, Joey intenta ligar con una mujer que resulta transexual (¿Cómo va?), Ross mira un punto en el infinito con la boca abierta, Rachel pasa rápidamente las páginas de una revista de ciencias. Mónica se levanta, mira el suelo.

Mónica:
-Ya no los soporto. No aguanto esta mentira. No soporto que vayan a mi departamento y se lo coman todo y desordenen todo y dejen su porquería en mi baño como si no les importara una mierda como me parto el culo para que este todo correcto y fantástico y maravilloso para que puedan pasar el rato y por si fuera poco me traten de neurótica de obsesiva de loca culia’ y que después me obliguen a meterme con puros sacos de wea y que finalmente me tenga que casar con el Chandler el famoso sarcástico eyaculador precoz homosexual reprimido adicto a la cocaína al que no le gusta el pavo porque está mas traumado que la cresta pavo pavo pavo siempre tengo que cocinar pavo o cualquier cosa porque ninguno sabe cocinar y porque se supone que me gusta cocinar y complacerlos porque era gorda y tengo el autoestima baja y necesito ordenar a la gente a mi alrededor basta de esto de andar acostándome con imbéciles de querer tener hijos de querer ser feliz de querer ser perfecta de que mi mamá sea otra loca culiá yo no seré su mamá. Se desmaya. Rachel tiene un ataque de hipo. Los pezones de Rachel.

El departamento de Ross y Rachel discuten.

Ross: Hey… tengo derechos… soy un doctor.

Rachel: No eres un doctor real. Debes criar a tu hija.

Ross: ¿Cuál…eh... cuál hija?

Rachel: La que está aquí, en el corral. Estúpido de pelo engominado.

Ross: ¡Hey! No hables así de mi cabello… es solo que… es así por… por una enfermedad… un problema médico.

Rachel: ¿eso te dijo tu pediatra? Como sea, debes cuidarla. Tengo derechos también y necesidades. Soy una mujer, una profesional. Tienes que entenderlo, Ross.

Ross: ¿Qué? Rachel, ¿de qué bebé me estas hablando? Y, vamos, ¿mujer profesional? Trabajas en moda, por favor, a nadie le importa, la moda.

Rachel: MIRA. Aquí está tu hija, en el corral. Ema. E-M-A. Uno pensaría que alguien que se hace llamar doctor es más inteligente.

Ross: El corral está vacío. Lleva meses vacíos. Ni siquiera sé porque está aquí. Deberíamos… eh… deberíamos sacarlo o algo.

(Un par de tramoyas sacan el corral. Rachel llora desconsoladamente).

Ross: Realmente... lloras por todo Rachel.

Rachel: Basta. Ross, por favor detente. Mi bebé. Mi bebé.

(Rachel intenta dejar el set. Mira el techo falso, la ventana falsa, la puerta que lleva a un pasillo falso, el muro falso en donde están las cámaras. Entiende que no puede salir. Llora, cae, se abraza a si misma.

Ross: ¡ESTABAMOS SEPARADOS!

Ross da un portazo. Risas.

El departamento de Joey y Chandler. Están alrededor de la mesa de futbolito. Contemplan en silencio a los jugadores de madera. No levantan la mirada. Joey toca a algunos jugadores para asegurarse de que no son reales.

Chandler: La chica estaba borracha. No te importó.

Joey: ¡Hey! Yo también estaba borracho (Risas). Y tú... (eleva la voz, levanta la mirada y apunta a Chandler) tú me ayudaste a subirla hasta el departamento. (Risas).

Chandler: Una situación totalmente diferente (Risas).

Joey: ¡Y te quedaste a mirar!

Chandler: (abre sus brazos, agita sus manos levemente) quería asegurarme de que ella estaba bien, ¿okey? La chica estaba a punto de vomitar todo el lugar. Piensa en el desastre, piensa en lo que podría haber terminado comiendo el pato (cuac, cuac). (Risas).

Joey: No me trates como si fuera un irresponsable. Las chicas vienen, se divierten (sonríe), les das desayuno y se van. Yo las divierto y tu les das desayuno.(Risas). Ese es el trato.

Chandler (mete sus manos a sus bolsillos, se desliza a una silla) Bueno, alguien tiene que dejarlas satisfechas.

(Phoebe entra al departamento. Aún viste como rea.)

Phoebe: Hay una chica llorando el pasillo.

(Chandler mira inquisidoramente a Joey).

Chandler: ¿Entonces?

Phoebe: Dijo que no le había gustado el desayuno.

(Joey cruza los brazos, sonríe. Risas.)

Las chicas están en el departamento de Mónica. Mónica consuela a Rachel que mece a un bebé imaginario. Su ropa está desgarrada, parece que alguien la golpeo. En la terraza, Phoebe ensaya una triste canción sobre su paso por la cárcel y su amorío con Boo.

Mónica: Nunca tendremos libertad. Terminaremos casadas con algún actor de comedia o algo así y seremos adictas a los batidos de frutas y verduras. De todas formas yo siempre cuidaré de ti. Te amo

Rachel llora.

Mónica acaricia a Rachel, despeja el cabello de su rostro abrumado. Se miran con ternura. Rachel toca la mejilla de Mónica. La distancia que hay entre sus labios parece infinita e inquebrantable. Se acercan lentamente. Silencio.

Los chicos entran excitados, aplauden, aúllan. Joey les dice que tienen porno gratis, apunta hacia su departamento. Se escuchan gemidos que se transforman en lamentos. Phoebe se deja caer al vacío. Los chicos corren al balcón como si pudieran hacer algo. Rachel toma la mano de Mónica con fuerza. Su sonrisa es hermosa. Caminan a la puerta y dejan sus llaves en el plato en donde también reposa la llave de Phoebe. Dejan el lugar.

Los chicos miran el cuerpo de Phoebe que yace en la calle junto a su guitarra. Algunas palomas se acercan. Alguien grita oh-dios-mío. Es Janice. Levanta la vista hacia el balcón. Chandler hace una mueca, corre al interior, tropieza con una alfombra y estrella su cabeza contra un muro. Se escucha el sonido de su cuello rompiéndose. El rostro queda paralizado en una mueca eterna. Ross da un grito ensordecedor. Joey le de un palmetazo. Qué vamos a hacer, le pregunta. Ross le dice que espere, que tiene un plan. Ross deja su llave en el plato, corre desesperadamente, riéndose del inocente de Joey. Tropieza en las escaleras. Se escucha el sonido de su cuello rompiéndose.

Joey está sentado en la mesa. Come lasaña. Parece que no se ha bañado en días. Mira el vacío. Me han tratado como si fuera la mascota del grupo, su perro. Me dicen que hacer, me dejan en un lugar u otro, me tratan como si no pudiera controlar mi instinto, como si me montara en todas las mujeres que veo. Por si fuera poco esperan que los defienda cuando las cosas se ponen feas. También me dan sus sobras. Me gustan las sobras. Ross aún no vuelve. Suena su celular. Es Estelle. Hay una audición de un rol protagónico en una serie cómica sobre unos amigos que viven en Los Angeles. Uno de ellos es paleontólogo. Joey no sabe lo que es un paleontólogo. Cree que ha escuchado esa palabra. O quizás no. Aún tiene hambre. Se pregunta si quedará algo en su departamento. Dejo algo de pollo frito en los sillones. Se levanta. Ve las llaves en el plato. Las toma sonriendo como si fuera un niño que acaba de encontrar un tesoro.

El gallo y el pato picotean el cuerpo de Chandler.

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